miércoles, 12 de mayo de 2010

LA INFLUENCIA DEL ENTORNO ESCOLAR EN ESTUDIANTES DE SECUNDARIA



Por: Olga Lucía Triana Bustos


La secundaria es la experiencia central que organiza la vida de los adolescentes. Les ofrece oportunidades para aprender nueva información, dominar nuevas destrezas y perfeccionar las que ya poseen: ingresar o no al énfasis del bachillerato técnico que ofrece su institución, estudiar las opciones para seguir una carrera, participar en deportes, teatro, música y estar con sus amigos. Esto amplía sus horizontes intelectual y social cuando combinan encuentros con sus compañeros y adultos. Las diferentes funciones de la secundaria son importantes pero su enfoque primario sigue siendo lo académico.


La secundaria es uno de los elementos más importantes en el ambiente social de un joven. Desde el punto de vista histórico, la educación ha sido el tiquete de avance económico y social que lleva a una vida adulta exitosa. Sin embargo, para muchos de los estudiantes actuales, en especial aquellos que proceden de familias con bajos ingresos, la escuela ya no desempeña esta función vital. Enfocar el desarrollo en el contexto de dónde y cómo viven los adolescentes, cómo los afecta y cómo influye la institución académica, su entorno escolar ayuda a entender algunas de las expresiones que surgen en la adolescencia, al conocer sus miedos, gustos e intereses.


Por ejemplo, los estudiantes de la institución educativa para la cual laboro, provienen en gran parte del sector rural, a quienes generalmente se les asigna la jornada mañana. Sólo un reducido número de estudiantes del sector urbano hacen parte de ésta. La otra parte, ingresan en la jornada tarde. Sin nombrar la jornada nocturna o del fin de semana con niveles para adultos. Si a unos se les dificulta tener acceso a los medios audiovisuales, a otros se les dificulta alejarse de ellos. Sin embargo, la influencia de diferentes fenómenos toca ambas partes. Toca sus sueños.


¿De dónde nacen los sueños de los adolescentes? ¿Son originales o se copian de otros? Todos los miedos, gustos e intereses propios de esta etapa, el miedo a embarazos no deseados, temor a decir la verdad para justificar acciones cuando no asumen sus deberes académicos, a enfrentarse a ciertas situaciones, su gusto por la música, su búsqueda de identidad, la necesidad de usar elementos nuevos, sus perspectivas, sus sueños, su viaje por la adolescencia ¿le acompañan a la generación de adolescentes actual, de igual manera que a la de hace tres lustros? ¿Cuál es la mejor forma para lograr entender las innovaciones, los nuevos conceptos, los nuevos códigos que inciden inevitablemente en la vida de los estudiantes de secundaria de la actualidad?



Podríamos creer que los adolescentes de la actualidad, en su afán de buscarla, no tienen una identidad propia. Seducidos por la voz de Eva en el paraíso o el de las sirenas en el viaje hacia Ítaca, quizás, intentan encontrar aquella que los haga diferente a los demás. Ya lo dice el poeta griego Constantino Cavafis en su poema Ítaca: “pide que tu camino sea largo y rico en conocimientos…Que muchas mañanas de verano hayan en tu ruta cuando con placer, con alegría arribes a puertos nunca vistos”.


De acuerdo con Pérez y Mejía (1996), el hecho más significativo es la manera como la globalización toca a todas las personas produciendo una reorganización y una recontextualización de los entornos inmediatos; pues en la actualidad, gracias a las nuevas tecnologías, se encuentran frente a una nueva realidad que se hace específica en el lugar en el que cada uno se desenvuelve. Esa reorganización de la sociedad afecta de manera especial los procesos de socialización. Los principales lugares de transformación, aquellos que hacen visibles las maneras como los cambios afectan la vida concreta de las personas, son las instituciones académicas y la familia. Es allí donde se forma un sujeto portador de los cambios de la sociedad que se evidencia en la vida cotidiana. Con las transformaciones de vida y los comportamientos de la sociedad, los jóvenes construyen su nuevo imaginario.


Desde los conflictos generacionales de los años 60, los jóvenes han adquirido ciertos rasgos que los van ligando a las culturas urbanas como grupo no vinculado a la economía. Su psicología se basa en la búsqueda de hábitos y valores propios y modelos diferentes a los de la familia, para lo cual priorizan el contacto con amistades que les perfilen su inconformidad frente a los núcleos institucionales básicos. A ello se suma que, a nivel biológico, su sistema nervioso central, sus órganos sexuales y su desarrollo físico en general, están conformándose hasta ahora. No es sino observar a nuestros estudiantes y ver los cambios que su cuerpo ha tenido durante el transcurso del año escolar para darnos cuenta de su transformación.


Por otra parte, en un estudio sobre las significaciones que sobre sexualidad portan los adolescentes pertenecientes a instituciones educativas del sector oficial (Quiñones Rodríguez, 2000), se señala un breve recuento histórico en torno a las expresiones juveniles de los años 90 como la época del ciberespacio, de la sociedad de consumo con una marcada tendencia a la individualidad, características centrales de esta generación que finaliza el siglo XX. Surgen movimientos ecológicos que propenden por la conservación y rescate de la naturaleza. En un alto porcentaje de jóvenes se da un renacer por ideas religiosas promoviéndose en unos casos la participación en diferentes iglesias y sectas religiosas, en otros una gran apatía y marcada indiferencia hacia lo espiritual.


Surge la generación X, que presenta una característica particular: rebelarse en medio de su escepticismo al materialismo de los yuppies. La música de esta generación es el Hip- Hop. Se presenta una fusión de manifestaciones de poesía y arte a través del rap. El rap como forma de denuncia original se expresa utilizando dos componentes básicos: ritmo y rima. Surgen de esta manera las siguientes formas de expresión: break en el baile, graffiti en la pintura, djing en el arte de mezclar la música disco. Como géneros populares encontramos: country, jazz y rock.


Garretón, haciendo un análisis de las industrias culturales prioritarias en la perspectiva de una identidad y culturas propias, expresa sobre el rock lo siguiente: “Resulta interesante en esta perspectiva lo ocurrido con el rock: género musical que en el pasado fue estigmatizado como música foránea y alienante, pero que hoy día constituye, luego de haber sido apropiado por varias décadas, un género incorporado a la cultura musical latinoamericana con plena vigencia sociocultural para una amplia audiencia de jóvenes” (Garretón,1999: 187, citado en Quiñones Rodríguez, 2000).


De modo que ciertos rasgos permiten identificar al joven a determinada cultura. Si nos atenemos a lo que nos dice Pérez y Mejía (1996), el joven de hoy encarna el papel lexical que desempeñan los elementos de la cultura digital. Hoy se presenta un imaginario que reorganiza, negociando con otros lenguajes, los dispositivos de percepción, generando con ello otros tipos de sensibilidad, otra capacidad de captación. El encuentro con un video juego es un ejemplo propio de ese nuevo imaginario.


Además, con la aparición de Internet, se ha producido un verdadero estallido en las dinámicas de la producción del saber sobre jóvenes y culturas juveniles. Estas últimas han construido también su lugar en el ciberespacio. Desde allí generan e intercambian información y conocimiento sobre sí mismas, discuten problemas relevantes para cada escena en diferentes puntos del planeta y dejan entrever lo complejas, múltiples, diversas e híbridas que son (Marín y Muñoz, 2002).



“En la imagen de los jóvenes actuales, aislados y refugiados en sus mundos de significados, sentidos, identidades y relaciones sociales y culturales propias, vemos condensadas las mutaciones en las formas de vida y los valores emergentes de una sociedad interconectada y multicultural. Es innegable que los medios de comunicación, las redes de comunicación, información y mercado, las industrias culturales y los procesos de consumo son fundamentales en la producción de subjetividades contemporáneas, especialmente de los jóvenes, capaces de desarrollar modos de existencia, marcos de referencia, saberes singulares e incluso nuevas artes” (J. Blanch, revista Textos de la cibersociedad, correo e-marzo 19,2010, 2: 00 pm). Así mismo, crean estilos de vida como parte de su propia identidad, como miembros de una cultura juvenil.



Por ejemplo, hay una carga de significado en su manera de vestirse, de expresarse, de comunicarse y de interactuar a través de una red. Bien sabemos que, en este nuevo siglo, con la explosión que resultó ser la Internet, surgieron diferentes formas de entretenimiento y de comunicación, sobre todo en los jóvenes: páginas para compartir videos, chatear entre amigos, y nuevos medios para intercambiar información son sólo algunos ejemplos. Con aquello que les sea significativo, reinventan y desarrollan estrategias para crear un estilo de vida. Tanto así que “millones de adolescentes escucharán la misma música, verán las mismas películas, llevarán la misma ropa hasta hacer surgir el adolescente global” (Nilan, 2004, p.41).



Esta cultura actual del nuevo adolescente que se forma, influida por el consumismo, hace recordar a la generación de la década del 80 con su subjetividad, productividad y consumismo: valores centrales en esta generación, ávida del confort, la posesión y el insaciable deseo de demostrar. Época en la que se rendía culto al poder y a la posesión de dinero, objetos, grandes marcas y pertenecer a clubes. Hoy a redes sociales, a la posesión o adquisición de determinado teléfono celular, un tipo de ropa, en fin; como dicen Pérez y Mejía (1996) con respecto a los modelos culturales de identidad: El dinamismo, la belleza física, la alegría, el placer, la amistad por vía del consumo son valores que se integran y que parecen esconder las inquietudes reales del mundo juvenil (p.66).



En definitiva, ojalá nuestros adolescentes reconozcan cuál es la verdadera madreperla, el coral, el ámbar y el ébano que deben llevarse en su recorrido por esta etapa en busca de su propia identidad para que, así, mañanas de verano hayan en su ruta. ¿Cuál es la voz que nuestros adolescentes escuchan cuando el entorno escolar les dice “…Cuando con placer, con alegría arribes a puertos nunca vistos. Detente en los mercados fenicios para comprar finos objetos…Y visita numerosas ciudades egipcias para aprender de sus sabios”?



Referencias
Espasa (2005) Gran enciclopedia Espasa (Vol. 1-20) Colombia: Espasa Calpe
Marín, M. & Muñoz, G. (2002) Secretos de mutantes: música y creación en las culturas juveniles .Bogotá, D. C. Universidad Central. Siglo del hombre Editores.
Nilan, Pam (2004): Culturas juveniles globales. INJUVE Instituto de la Juventud Madrid, De las culturas urbanas a las culturas juveniles. (Marzo 2004).Recuperado el 5 de mayo de 2010 http://www.injuve.migualdad.es/injuve/contenidos.item.action?id=1189360427&menuId=1963852640

Papalia D. E., & Wenkos, S. (1998). Psicología del desarrollo. (7th ed.). México. Mc Graw Hill.
Pérez G.D. y Mejía J., M. R. (1996). De calles, parches, galladas y escuelas. Transformaciones en los procesos de socialización de los jóvenes de hoy. Santafé de Bogotá Cinep.

Proyecto Atlántida. Estudio sobre el adolescente escolar en Colombia. (1998). Todo lo que nos gusta se evapora. Tomo II (1 reimpresión). Colombia. Tercer mundo editores. División de Educación FES.
Quiñones R., M. [ et al.]. (2000). Sexualidad Adolescente: una mirada actual. Santafé de Bogotá: Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
Solé B., J., (2006), Microculturas juveniles y nihilismos virtuales, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 9. Temática Variada. Recuperado el 19 de marzo de 2010 de http://www.cibersociedad.net.

Rasgos urbanos


Por Janeth Carvajal

No sólo su ropa holgada sino sus movimientos corporales como intermitencias luminosas, hicieron pensar a los transeúntes que se trataba de una riña. Los giros y posiciones inesperados alertaban la gran habilidad motriz de los personajes. A dos meses del festival Hip Hop era lógico pensar que el nivel había subido, pues tanto la originalidad en las destrezas cinéticas como la velocidad de las mismas garantizarían el éxito del evento. Dicha competencia mostraba que además del break dance, expresiones artísticas como la música rap y el graffiti manifestaban la identidad cultural de los raperos.


Si pensamos en las “tribus” diremos que son agrupaciones de individuos en las que se dividen los distintos grupos primitivos; mientras que si pensamos en “urbanas” diremos que su connotación nos remite a la ciudad. Pues bien, al unir estos dos términos diremos que “las tribus urbanas”, también conocidas como culturas urbanas, nacen en la “calle” y son agrupaciones de jóvenes que se identifican con su grupo por compartir rasgos como la música, la vestimenta y el lenguaje que usan, bien sea gestual o verbal. Entonces, la cultura Hip Hop es una cultura urbana nacida en Estados Unidos específicamente en el sur del Bronx, y ha representado un estilo de vida por la actitud que toma hacia el mundo y la sociedad.

La cultura Hip Hop, cuyo género musical es el rap, generalmente se vincula con fenómenos sociales de marginalidad e inmigración. No obstante, este hecho no excluye a esta cultura de análisis filológicos, ya que precisamente las manifestaciones lingüísticas y culturales son significativas en mostrarnos, por ejemplo, repeticiones adecuadas de ciertos fonemas que enriquecen sus producciones musicales y determinan tanto su contexto social como su identidad de grupo.

Los elementos que identifican a esta cultura son las diferentes expresiones artísticas que ha suscitado: el rap, que representa la música con un estilo oral-escrito complejo, charlado por el Mc, maestro de ceremonia, y en donde el Djing posee una técnica que utiliza para mezclar colecciones conocidas de discos, y cuyo propósito principal es lograr creaciones originales e individuales; mientras que el Graffiti, con lenguaje icónico bien sea a través de letras o personajes, es el arte urbano; y el Break dance es la expresión física realizada por los breakers tanto de pie como en el suelo .

El rap se ha convertido en un medio para socializar las diferentes problemáticas que aquejan a la sociedad francesa, particularmente. Además, estos hechos, que se denuncian a través de este género, se presentan al interior de una comunidad la cual está conformada por individuos inmersos en un contexto específico que les revela su realidad social. Así, el rap francés ha sido un movimiento social caracterizado por manifestar la inequidad social en las periferias de Francia (banlieues), en donde se encuentra la población inmigrante. La influencia afroamericana de este género musical y sobretodo la identidad de grupo hacen que el rap no sólo llegue a esta región, sino a distintos lugares del mundo. Lo anterior sirve de escenario para afirmar que la cultura Hip Hop conoce y expresa las realidades sociales de Francia y dichas realidades las reafirman con su identidad de grupo.


Le rap ‘bavarder sur un fond rythmique’



Tanto el rap afroamericano como el rap francés convergen cuando expresan la marginalidad del “ghetto”. Sin embargo, si hablamos de producción y creación, las diferencias son marcadas, ya que la estructura de la lengua, la literatura y las raíces son fundamentales en sus obras. Una de ellas radica en los recursos utilizados, pues mientras los raperos francófonos tienen acceso a la gran cultura francesa, los raperos afroamericanos no cuentan con este medio; la otra de ellas tiene que ver con el mestizaje, elemento que muestra la gran influencia recibida por parte de Arabia, Turquía y toda la parte norte de África hacia el rap francés, hecho que deja en desventaja al rap estadounidense. Así, tanto el uno como el otro encuentran un medio de expresión e identificación, aunque ambos beben de fuentes distintas.


Los representantes del rap francés denuncian discriminación, racismo, desigualdad, y marginación. Este género musical aparece en Francia en 1982 y sus intérpretes comienzan a describir el universo de su ciudad con sus problemas, y la voluntad de querer salir de éstos. La primera compilación de rap francés fue Rapattitude (Tono David, IAM, Assassine, Supreme MTM, entre otros). Más rápido de lo que se pensaba el rap se convierte en sinónimo de manifestación de problemas de la sociedad. Con el lanzamiento del álbum de MC Solaar, el rap cambia de imagen, ya que el artista propone un estilo más armonioso .
Aunque el rap haya nacido en las zonas del centro urbano de Norte América, el rap francés por combinar la original y particular escritura con ritmo natural y las estructuras de la lengua francesa, floreció como un estilo propio que atrajo la atención internacional. Mc Solaar ha sido uno de los artistas que ha revolucionado el rap francés. Este artista nace en Claude M’Barali al norte de África, país del Chad, pero inmigra con su familia a Francia, donde vive toda su niñez.

El rap, para él junto con otros autores, representa un medio de expresión e identificación, pues por su misma situación de inmigrantes sienten que es el único medio para ser escuchados y así denunciar el abandono hacia un sistema que los rechaza. Solaar no es solo conocido por su forma de escribir rap sino por su forma de narrar los problemas sociales de Francia. Lo que llama más la atención de Solaar es que logra sensibilizar a aquellos que no hablan francés y lo hace a través del ritmo de su voz y al Groove de su música, además sus interpretaciones imaginativas y modernas tienen que ver con problemas contemporáneos .

De esta manera, los grupos más representativos del rap francés sobresalen por la estrecha relación entre el lenguaje de los raperos y las palabras que utilizan. IAM, de Marsella, es otro grupo que suscita identidad de grupo. Según Jean-Marie Jacono, la gran variedad musical consiste en crear fragmentos no musicales con nuevos términos generalmente muy divertidos, y en los cuales se ve una diferencia significativa entre la relación del lenguaje utilizado por los raperos y su discurso. De manera que al recurrir a estos fragmentos en forma de exclamación dentro del marco del francés estándar, no solo se involucra a todos los franceses sino que se revela la identidad marsellés . Es un hecho que la diversidad expuesta en las creaciones musicales de este grupo hace que los recursos musicales sean únicos.


La danse qui peut s’accomplir ‘debout’ ou au ‘sol’


Los bailarines urbanos deben defender su identidad de grupo a través del break dance. Es una actividad para los descendientes de inmigrantes (issus), quienes ven marcadas diferencias entre la danza urbana y la danza profesional. La primera es vista como legitimación de la cultura que reivindica al ghetto, mientras que la segunda no solo se aleja de esa certificación, al estar impregnada de coreografía, sino que se aparta de las prácticas autodidactas. Los bailarines de “creación” buscan la fuerza física, el coraje corporal, el espíritu de equipo y el gusto por el “enfrentamiento”; y los bailarines de “actuación”, por el contrario, asumen las reglas del juego y el cuerpo obedece a los principios pedagógicos que a su vez se integran al conocimiento dejando de lado la creación subjetiva. Tanto los unos como los otros pertenecen al ghetto, sin embargo, los urbanos aducen que los coreógrafos impregnan sus prácticas de feminidad.

Cada cultura tiene su propio ámbito simbólico con sus discursos, y lo que se sale de esa regulación debe ser “controlado”. Este es el escenario contemplado por las instituciones gubernamentales francesas al querer institucionalizar y legitimar las disposiciones culturales corporales. Esto ha generado que se presente una confrontación de género y de símbolos que traen como consecuencia la desvalorización de la práctica urbana .

Los barrios de las periferias parisinas son percibidos como una población que se debe “controlar”, según las “lógicas” institucionales, pues sus manifestaciones artísticas atentan contra la seguridad de la ciudad. Esto de hecho logró crear un prototipo de género que designa qué movimientos ejecutados en el break dance son masculinos o femeninos. Entonces, los movimientos son moldeados e impuestos por la sociedad y la cultura en la que vivimos sin importar las confrontaciones sexistas que se puedan generar. Si bien el break dance es una práctica machista, esta “lógica” institucional produce resquebrajamientos al interior de las comunidades, ya que incita a la perpetuación de roles en la sociedad. La feminización de esta práctica comienza cuando se inscribe en el campo de la coreografía por un lado; y por el otro, los “enfrentamientos” son estrictamente masculinos, puesto que los participantes compiten con sus nuevas “creaciones” que aprenden sobre la marcha, y si hay presencia femenina, que rara vez ocurre, se le asigna un rol que no se confunda con el masculino . Esto genera a su vez una competencia simbólica por los lugares de práctica, pues estos representan su contexto, su realidad social, que se ven “asaltados” por aquellos que se dejaron impregnar de la actuación profesional.

Si hablamos del cuerpo también se ve una división implícita, puesto que las figuras que se realizan tanto de pie como en el suelo pueden comprometer la pelvis de la mujer . Así ellas utilicen la indumentaria adecuada, que es la misma para los hombres, y ejecuten movimientos viriles, los simbolismos masculinos o los bienes de prestigio se transgreden, hecho que ratifica la discriminación de género entre pares. Es paradójico pensar que esta vejación hacia el otro género se dé en una cultura que busca a través de sus expresiones artísticas su identidad de grupo. No obstante, las responsabilidades son compartidas pues estos patrones no solo se presentan por las lógicas institucionales, sino por la construcción social de género en cada una de las culturas. Entonces, ¿se debe hacer una rehabilitación simbólica?; o por el contrario, ¿sus prácticas deben confrontar esas “lógicas” institucionales?

Una vez en el escenario las ovaciones no se hicieron esperar. Los desplazamientos, las acrobacias, las nuevas “creaciones”, los giros y posiciones inesperadas contagiaron a los asistentes, quienes uniformaron su identidad y convirtieron su cuerpo en un resonador de ritmos intraducibles.

jueves, 29 de abril de 2010

La masculinización de la mujer


Por Ana María Rodríguez

No es raro saber hoy en día y darse cuenta de que la mujer ha alcanzado una posición social bastante alta a comparación de siglos pasados. Esto se ve reflejado en que la mujer ahora tiene derecho al voto, mismos cargos laborales que el hombre, mismos derechos, etc. Sin embargo, esto ha hecho que las “nuevas mujeres” hayan dejado a un lado parte de su feminidad para alcanzar una igualdad entre géneros. El uso de pantalones, de ya no ser amas de casa, tener un trabajo, etc. ¿será que hace que una mujer deje de ser mujer? Primero, creo que es pertinente definir lo que es ser mujer: Para mí ser mujer no es casarse, servirle a un hombre, planchar, cocinar, cocer y todas las labores que se le atribuyen a la mujer. Es muy difícil definir qué es ser mujer, porque habría que abarcar el campo biológico, social, psicológico y cultural, entre otros. Pero lo más importante para mí es la esencia de una mujer: su feminidad, entendiendo feminidad como todo lo referente al hecho de ser mujer.

¿Cómo es catalogada la mujer perfecta para occidente? Es aquella con cara linda, piernas largas, cabello brillante y hermoso, piel suave, grandes pechos y cola, cintura pequeña, en pocas palabras una típica modelo de pasarela. Se ve claramente en esta visión occidental un pensamiento muy superfluo de las cosas, ¿dónde están los valores y virtudes que se busca en una pareja? ¿Acaso sólo valen las apariencias? Al parecer sí, y precisamente eso es cuestionado por los orientales, cuya visión rompe con el pensamiento occidental.
Tuve la oportunidad de hablar con un amigo cercano perteneciente a la religión Hinduista que vivió en la India por más de 10 años, acerca del papel de la mujer oriental, del machismo que se vive allá y de su concepción de la mujer occidental. Las respuestas me sorprendieron porque me di cuenta de que tenía una visión sesgada a lo que creía que era; yo pensaba que la mujer oriental era el escalón más bajo de la pirámide, que la misma religión hacía que estuvieran en ese puesto, sin embargo, entendí que la belleza se ve desde el lado espiritual; por ejemplo la belleza de la mujer se define en los ojos en donde se refleja el alma; la mujer es vista como la belleza más perfecta que se ha hecho en la creación y también juega un papel importante en la sociedad.
La representación de Krisna, dios de la religión hinduista, en la mayoría si no es en todas los dibujos, tiene rasgos femeninos muy marcados, ya que al ser él el dios supremo es hermoso, y la mujer es la representación máxima de belleza. Además, es erróneo pensar que la mujer está en el escalón más bajo de la pirámide; se considera que tiene un nivel espiritual más bajo que el del hombre, pero este subirá liberando dharma, para que en la próxima vida el kharma no sea tan fuerte y así poder reencarnar en un ser superior.
La reencarnación es la creencia consistente en que una esencia individual de las personas, integrada por mente, alma, consciencia y energía, vive en un cuerpo material en la tierra no sólo una vez sino varias veces. Es decir, al morir, el alma de la persona se separa del cuerpo y después de un tiempo se “integra” en un cuerpo diferente en la tierra.
La concepción de reencarnación se da por que en la nueva existencia, la persona debe pagar los pecados cometidos en la vida anterior para al final haber recogido a lo largo de todo el recorrido un alma honesta, logrando así la perfección espiritual.
Toda mujer tiene una energía pura femenina denominada shakti, que es una fuerza poderosa y es opuesta a la del hombre; no obstante, es complementaria, algo así como el ying-yang. Ese shakti trae a la vida de las mujeres fertilidad, feminidad, sexualidad y fuerza de vida, por tanto, entre más de esta energía se tenga entonces será más atractiva para los hombres. De igual forma influye mucho el tener un bajo kharma para tener un buen shakty; esto se consigue meditando, haciendo danza árabe, no comiendo carne, orando…
Al conseguir una liberación del dharma se disminuye el kharma de la otra vida y eso implica reencarnar en un hombre la próxima vida y mejor aun en un hombre rico. Por eso es que las mujeres son tan serviles con los hombres, porque, en primer lugar, fueron educadas de esa forma y también porque así en la próxima vida no tendrán tanto karma.

También una cosa que me dijo mi amigo, y es el motivo central de esta reflexión, es que las mujeres occidentales no somos femeninas, no somos mujeres, que debería conocer a una mujer oriental y ahí me daría cuenta de lo que es verdaderamente una mujer. Entonces ¿qué es lo que es una verdadera mujer? ¿Cómo se puede catalogar si se es o no mujer?
Según el diccionario de la Real Academia, feminidad es la cualidad de lo femenino y lo femenino es lo propio a la mujer; en ningún momento se especifica que ser femenina es tener buenos modales, ser delgada, ser servil, débil, etc. Junto con los demás atributos que cargan la palabra femenino. Si lo femenino es ser mujer, basta con ser mujer para ser femenina, sin importar la condición social o el entorno en el que se encuentre. Es el simple hecho de creerse mujer y sentirse mujer para serlo.
“Una mujer es la historia de sus actos y pensamientos, de sus células y neuronas, de sus heridas y entusiasmos, de sus amores y desamores. Una mujer es inevitablemente la historia de su vientre, de las semillas que en él fecundaron o no lo hicieron o dejaron de hacerlo (….) Una mujer es la historia de lo pequeño, de lo trivial, lo cotidiano, la suma de lo callado.
Una mujer es siempre la historia de muchos hombres. Una mujer es la historia de su pueblo y de su raza. Y es la historia de sus raíces y su origen, de cada mujer que fue alimentada por la anterior para que ella naciera: una mujer es la historia de su sangre. Pero también es la historia de una conciencia y de sus luchas interiores. También una mujer es la historia de su utopía”1
En la época medieval la mujer perfecta era la que tenía un padre rico , obedecía fielmente a él, casada ya a los 14 años, virgen, sumisa, blanca, usaba corsés y vestidos con encajes,pero era muy diferente la concepción que podían tener en Europa, mientras que en América la mujer perfecta era la que cultivaba, de senos caídos, piel oscura . Hoy en día la mayoría de las mujeres obedecen a un pensamiento diferente al desarrollado en la antigüedad, ya no es necesario casarse ni tener hijos, tampoco se obliga a saber cocinar, planchar, atender la visita o a los suegros y no es sinónimo de perfección la que cumpla con todos estos requisitos; Ahora, cada una de las mujeres tiene una concepción distinta, según su entorno, creencia, religión, culto o pertenencia social, acerca de cómo debería ser ,y muy seguramente la mujer de hoy no será la misma dentro de treinta años, ya que los entornos cambian y, como somos seres influenciados por el medio, el pensamiento cambia.
En cada parte del mundo, época, sociedad, la mujer perfecta es total y completamente diferente, lo que es perfecto para unos, puede que no lo sea para otros; por tanto, no se puede hacer una definición general que abarque todo el mundo sobre la mujer perfecta, la mujer ideal. Es muy difícil para mí definir cómo es la mujer perfecta, además estoy influenciada por un medio que me “bombardea” continuamente con ideas sobre cómo debería ser, y es difícil desprenderse de esa continua influencia en el pensamiento.
El canon de perfección que nos muestran continuamente en las novelas, revistas, cine, y demás, influencia de forma directa nuestra concepción de cómo debe ser una mujer. Si bien a la mayoría de mujeres nos gustaría ser flacas, tener una tez perfecta, un cabello brillante, etc., cada mujer es perfecta así como es, con defectos y cualidades; no hay que cumplir con los requisitos impuestos por el continuo bombardeo de la perfección, basta y sobra con saberse y sentirse mujer.

Dice Héctor Abad que “las “mujeres nuevas”, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes, y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con las que se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza; nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento2. Es decir es la mujer con la que todo hombre sueña”.
Se ve constantemente los cánones de perfección según la época, imponiéndose uno tras otro, enmarcando cómo hay que ser, cómo vestir, caminar, comer, comportarse. Pero, Vemos que esta “nueva mujer” es la más diferente a todas las demás, pues da un giro completo a la concepción de mujer que se tenía desde hacía siglos, y retomando lo que mi amigo me dijo, la mujer de hoy no es femenina, ha sufrido una masculinización, pero como eso es según la visión oriental ¿Entonces a quien creerle?
Por un lado, los orientales dicen que la mujer moderna no es mujer porque no es femenina, y por el otro lado los occidentales dicen que la mujer moderna es más mujer ¿Cuál camino escoger? ¿Soy o no mujer?
Si bien puede ser el camino oriental u occidental, es el camino propio; y en este escogeré libremente mis ideales de perfección, lo que es ser mujer y lo que es femenino. Entonces ser mujer se define respecto a la época, entorno, posición social de la época, por tanto no se puede hacer una generalización de lo que es ser mujer. Para mí la esencia es saber y sentirse mujer.

martes, 15 de diciembre de 2009

Conversaciones con mi sombra



Por Liliana Alfonso Perry

15/12/2009

Sí, no hay nada que hacer, ya no soy quien era hace unos meses. Y va más allá de crecer y por la implicación de la sumatoria de los años y años que llevo en mi haber hasta este instante. El tiempo no nos da tregua, no solo anda, sino que travieso corretea, como si estuviera apostando a ganarnos la carrera de la vida; para nuestro infortunio a la larga termina siendo el indiscutible vencedor siempre.

Por el promedio que muchas estadísticas científicas y profanas con las que casi a diario nos bombardean, tenemos relativamente claro que llegar a la década de los cuarenta es acercarnos ya a la mitad del recorrido de nuestro camino. Sin exagerar, esta etapa, por lo menos en lo que a mí concierne, está empezando a convertirse en el reto de mayor envergadura que he enfrentado hasta el momento.

¿Por qué esta etapa ha sido diferente y comienza en verdad a ser en verdad tan difícil? ¿Qué diferencia el que me esté aproximando a pasos agigantados a la etapa que se supone es la mitad del camino de la vida? Tengo que decirlo de manera llana y escueta, esto va más allá de mi propia percepción, ya que a los ojos de mis más cercanos simplemente ya no soy la que era antes.

En un primer momento me dije a mí misma: claro, las cosas cambian siempre, es lógico, predecible y hasta deseable. Si no, la vida se estancaría y moriríamos a pesar de que siguiéramos respirando, yendo a trabajar, cumpliendo con nuestras obligaciones y haciendo lo que se supone deberíamos estar haciendo.

No sé de dónde había sacado la idea de que la vida tenía forma de meseta: me explico, en la niñez, adolescencia y temprana juventud sentía que íbamos subiendo, en realidad corriendo, sin pausa, hasta llegar a la cima de nuestra joven adultez y ahí estaba yo completamente convencida de que, al haber alcanzado este punto, empezábamos a gastar nuestros años caminando en una relativa cómoda línea recta, hasta que por cosas del desgaste natural y del tiempo, empezábamos la bajada de esta montaña para encontrarnos con el fin del camino.

Obviamente, no soy tan ingenua de pensar que el recorrido por la meseta y en plano no tendría ciertos obstáculos y recodos que tendríamos que pacientemente ir viviendo y padeciendo y que esto implicaba un esperable aumento en el nivel de riesgo y esfuerzo que tendríamos que hacer a medida que íbamos avanzando. Por supuesto, creo que todos en alguna u otra medida tenemos esa comprensión o por lo menos llegamos a acercarnos a intuirla.

Pero oh! Sorpresa inmarcesible, oh! Júbilo inmortal, como era de esperarse, la vida nos lleva la completa delantera y quedamos rezagados y exhaustos en la mitad del camino ante su complejidad, profundidad y, en no pocas ocasiones, crudeza. Ella nos tiene siempre reservadas las mejores y más inesperadas sorpresas y aunque nosotros mismos, de manera unas veces inconsciente y otras más con plena y maquiavélica participación, nos convertimos en los patrocinadores, productores y actores principales de dichas circunstancias, a veces ni nos percatamos de ello.

Y yo, tomada por sorpresa, acercándome a la década de los dichosos cuarentas, ya con el asomo de las primeras arrugas, de los esperables cambios en mi cuerpo y en mi ánimo, para nada preparada y de manera absolutamente incauta, no sabía lo que me esperaba…

La vida me hizo una encerrona y me empujó de manera forzada y casi grosera a departir con el más inesperado de los invitados: mi propia sombra; yo, atrapada y sin salida en un callejón al que mis propias decisiones me llevaron y de ñapa, enfrentada con esa completa desconocida, aunque no hubiera en el mundo nada mas mío que ella[1].

Terrorífico encuentro y desencuentro y, de manera casi cursi, lo primero que acerté a preguntar fue: ¿Por qué a mí? ¿Por qué me está pasando esto? ¿Es más, qué es exactamente lo que está ocurriendo? Ya han transcurrido demasiados años desde la crisis de la temprana juventud, esa que los expertos en el comportamiento humano llaman adolescencia y a pesar de que en el recorrido de estos años no había faltado la sal que da sabor a la vida, representada por mis triunfos y derrotas, no había vuelto a sentir tanto desasosiego como el que nuevamente se estaba apoderando de mí. Lo mejor que puede pasarnos como seres humanos es descubrir nuestra verdad, dolorosa, descarnada y desnuda, simple.

¿Qué resultado puede tener el encuentro entre lo que siempre hemos pensado que somos y lo que somos en verdad?

Es interesante entender que nos comportamos como maestros de la evasión, que no nos gusta aceptar ese cincuenta por ciento muy nuestro que tiende a no cumplir ni con los requerimientos socialmente aceptados y ni con los de nuestra propia conciencia tampoco.

Sumergirnos en nuestra profundidad y abrazar todos y cada uno de nuestros sentimientos, emociones y pensamientos, aunque no siempre nos sintamos orgullos, ni dispuestos a reconocernos en ellos, es la única solución para nuestra infinita soledad, porque mientras no seamos capaces de ser en verdad quienes somos, jamás podremos compartir con nadie más. Se me antoja pensar que es lograr lo que el psiquiatra Carl G. Jung denominaba como Proceso de Individuación, que podría definirse como la tendencia que tiene la psiquis, palabra que vine del griego psyché, “alma”, de encontrar su centro, su sí mismo, un largo y complejo camino de autoconocimiento1.

Como cuando nos encontramos de frente con esos espejos de circo que trasforman las imágenes y como en un juego nos vemos altos, bajos, flaquísimos y luego regordetes; en un primer momento no nos reconocemos, aunque unos segundos nos bastan para digerir esa nueva imagen y vernos plasmados en ella.

Pienso que este descubrir es un poco el proceso que seguimos en la llamada crisis de la media vida: empezar a enamorarnos de nosotros mismos, en un proceso que lejos de ser narcisista o placentero, puede hundirnos en la más grande confusión. Sin embargo, de alguna u otra forma, no podemos escapar a nuestro destino, creamos en él o no, lo llevamos marcado en la sangre y el ADN; oportunidad brillante y maravillosa de regocijarnos, siendo quienes somos.

Tengo que reconocer que a pesar de los años y la experiencia que ya tengo, hasta este momento entendí el significado de la palabra individuo; siempre lo asocié con una unidad separada de todo lo demás y, de hecho, si buscamos en un diccionario encontraremos definiciones relacionadas con ello. En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española lo encontramos como:individuo, dua. (Del lat. individŭus).1. adj. individual. 2. adj. Que no puede ser dividido [2].

Y así, convencidos, los seres humanos hemos creado todo un sistema de legislación y normas éticas para defender nuestros derechos como individuos y poder convivir con los demás, en un gran juego hipócrita, ya que si miramos a profundidad, si nos pasamos la mitad de la vida sin tener claridad de quiénes somos, mucho menos podemos defendernos o defender a los demás, y basta con dar una mirada a nuestro entorno para ver como tenemos nuestro mundo.

Queda entonces planteada una interesante opción: ¿Qué planeamos hacer con el resto de nuestra vida? Después de atravesar ese crítico despertar, se abre ante nosotros posibilidades nuevas, con renovado concepto de nuestro Yo, con la fuerza de haber pasado por esa experiencia y, seguramente, espero confiada, con metas nuevas y muy diferentes a las quenos venían guiando antes; seguimos andando, ya con toda la fuerza visceral de nuestro poder por fin liberado.


[1] En su obra Wandlungen und Symbole der Libido (literalmente, Transformación y los símbolos de la líbido 1912), Jung propuso que estos cambios tan importantes que se observan en los individuos, y que acontecen hacia el atardecer de la vida , son como una segunda pubertad, junto con su tormenta y estrés , no sin estar acompañada frecuentemente por tempestades de pasión (en Marks, 1966:137).

La analogía entre el transcurso del día y la vida En palabras de Jung (en Ibid, p. 136):

La crisis de la media vida; una contribución conceptual. Jorge G. Hidalgo González

http://reflexiones.fcs.ucr.ac.cr/documentos/51/la_crisis.pdf Recuperado 14 de Noviembre de 2009

jueves, 26 de noviembre de 2009

Reggaeton: ¿Es tan mala su música?


Por Simón Pava

26/11/2009


Desde que llegó el reggaetón a Colombia me impresionó mucho y me gustó, tanto así que lo sigo escuchando y sigue saliendo mucha música de este estilo; pero desde hace unos meses que llegué a Bogotá me he dado cuenta de que le tienen un desprecio al reggaetón enorme, hacen comentarios feos, horribles, almacenes de ropa que venden camisetas con estampados de “no más reggaetón”, hacen grupos anti-reggaetón, diciendo que muera el reggaetón y de que se vayan al infierno todos los reggaetoneros. Me puse a investigar en internet y me doy cuenta de que hay varios artículos los cuales dicen por qué debe morir el reggaetón; dicen por ejemplo que trata a las mujeres de “putas” y de “zorras”, que tiene un vocabulario soez y que todos los reggaetoneros son unos marihuaneros buenos para nada, salidos de la cárcel. Pero ¿Qué hacer para rescatar un poco las buenas acciones que estos hacen?

En mi escrito quiero rescatar eso, las buenas acciones que tienen estos artistas, porque no habiendo más remedio que los que odian a los reggaetoneros dejen de odiarlos, como yo odio a los emos, escuchen y sepan un poco de la historia y de lo que hacen por el mundo, con el dinero que ganan de la música que ustedes odian.

Quiero empezar con el reggaetonero más conocido (diría yo) en el mundo, llamado artísticamente Daddy Yankee. Empezó su carrera aproximadamente hace quince años en Puerto Rico como cantante de rap, junto a Dj Playero, quien lo dio a conocer localmente, cantando en eventos y presentaciones pequeñas. Su inicio en el reggaetón es muy curioso porque él no quería ser cantante, quería ser beisbolista, pero un balazo en una pierna le hizo cambiar de opinión; durante su recuperación su motivo de lucha fue la música, así fue que empezó a improvisar letras de canciones que contaban el problema actual que sucede en Puerto Rico. Tanta fue su aceptación en la gente que empezaron a llamarlo el “Rey de las improvisaciones”, con un ritmo que ponía bailar a la gente y con letras que revelaban la verdad.

Su llegada a Colombia fue a mediados del año 2001 con su tan conocida “La gasolina”, llamando la atención de muchos jóvenes en busca de un nuevo género musical que satisficiera sus gustos, y este sería un motivo más para que los jóvenes (más que todo caleños y paisas) se enrollaran en este género urbano llamado reggaetón. Con la aceptación de la gente a nivel de toda América logró fama con discos como “Barrio Fino” (el que lo hizo reconocer como reggaetonero), “El Cartel”, “EL Cartel II”, “El Cartel III” y muchos más hicieron que ganaran tanto fans y amigos, como enemigos.

Después de tanto aclamaje a nivel mundial, Daddy Yankee decide hacer algo por los menos desfavorecidos, primero que todo de Puerto Rico; su primera colaboración fue con los expresidiarios, los cuales no tenían otra alternativa que seguir siendo lo que eran y volver a la cárcel. Daddy Yankee lo que quiere con esta fundación es ayudar a estas personas donando becas universitarias para que tengan unas bases y fundamentos para que al salir de la cárcel y enfrentarse a la sociedad, tengan cómo hacerlo; que al presentarse en una compañía, en una fábrica, lo que sea, tengan idea de cómo enfrentarse a ellos para ser aceptados como empleados; que tengan una segunda oportunidad en la vida para remediar lo que hicieron en el pasado. El mismo Daddy Yankee menciona que en su compañía hay ex presidiaros trabajando con él (entrevista a Daddy Yankee: 1000 preguntas una estrella con Candela Ferro, Canal E!). En otro afán por ayudar a la sociedad, Daddy Yankee asiste a pequeñas fundaciones sin ánimo de lucro para ayudarles; en este caso visitó en México una fundación altruista llamada Michou y Mau, la cual vigila el bienestar de los niños quemados; su misión principal es que ningún niño con quemaduras graves muera por falta de una atención especializada. Desde 1998, esta fundación hace esta gran labor y además hace campañas para concientizar a la gente sobre los diferentes tipos de riesgos que pueden suceder y así evitar incendios que pueden ocasionar las quemaduras en los niños y niñas[1]. Daddy Yankee hizo donaciones de diferentes tipos y dijo seguir apoyando esta fundación. También se habla de colaboración de Daddy Yankee en Colombia en el Chocó, con el apoyo de la fundación Rayito de Sol, financiando una escuela de bajos recursos, brindándoles un estudio de buena calidad para la buena formación de nuestro país[2].

Otros reggaetoneros comprometidos con la colaboración de los menos desfavorecidos, es el dúo Alexis y Fido. Los así llamados artísticamente, al pasar un tiempo con un grupo de 28 niños aproximadamente, quienes sufren del maltrato infantil y el abandono familiar de Corozal, Puerto Rico, dijeron sentirse conmovidos por los menores; con ellos realizaron actividades infantiles, regalaron juguetes, ropa y demás cosas beneficiosas para los niños. Al final hicieron una comida para que los niños tuvieran una alimentación balanceada y a raíz de esto dijeron que en un futuro no muy lejano desearían hacer más labores sociales sin dejar atrás lo que habían hecho en esta comunidad.

Cumpliendo con lo dicho, el dúo del reggaetón Alexis y Fido siguió haciendo labores sociales, esta vez junto a la banda “Camila”, quienes nunca pensaron relacionarse con el reggaetón, porque como decía el vocalista Mario Domm, no era “muy afine” con lo que ellos buscaban. Pero al parecer todo cambió, ya que no solo hicieron un remix con el dúo puertorriqueño, sino que, además, los invitaron para cantar en un concierto en vivo junto con ellos, el pasado 7 de junio en el coliseo José Miguel Agrelot. Pero ese no es el tema, lo importante aquí es la labor que hicieron juntos; juntos realizaron un concierto en beneficio a la fundación Joe Dimaggio Children’s Hospital, que fue un éxito total. Además, juntos decidieron apadrinar la escuela José Parés Collazos de San Juan Puerto Rico, entidad especializada en ayudar con educación a pacientes con distrofia muscular. También son portavoces en una campaña de prevención de cáncer en los niños[3].

Poco a poco estos artistas del género urbano han ido creciendo y evolucionando, para poner al reggaetón en una posición, la cual, diferentes tipos de personas les agrade o simplemente no le pongan atención o se den cuenta de que quieren hacer una nueva propuesta con este ritmo, ejemplo de esto es el dúo de la historia Wisin y Yandel; los ganadores del Latin Grammy 2009 a mejor tema urbano lo dicen así, también lo prueban todos los reggaetoneros invitando a artistas como David Bisbal, Luis Fonsi, Enrique Iglesias, 50 cent, Akon, Romeo, Paris Hilton, Franco De Vita, Fergie, Camila, Fat Joe y muchos más. Los ganadores del grammy, este año donaron 25.000 dolares a la fundación Hábitat para la Humanidad, encargada de dar viviendas en óptimas condiciones a familias de escasos recursos[4].

En mi opinión, me gusta lo que están haciendo los artistas y la nueva cara que tiene el género; sigue creciendo, llamando la atención de muchas personas alrededor del mundo, promocionando películas como por ejemplo “Rápido y Furioso Reto Tokyo” o haciendo películas basadas en experiencias vividas por los artistas de este género, como “Talento de Barrio”. Además, veo que cuando un reggaetonero hace gira por Colombia se presenta en Bogotá y la respuesta del público es total lo que me hace pensar que de verdad cambió la situación con algunos anti-reggaetoneros y que hasta de pronto les agrada esta nueva propuesta. Tampoco leo en los periódicos o veo en los noticiarios encabezados que degenere el reggaetón. El futuro del reggaetón es muy impredecible, pero lo que sabemos es que no morirá y seguirá evolucionando.

[1] http://www.lamafiamusical.com/daddy-yankee-visita-a-ninos-quemados-en-fundacion-michou-y-mau/

[2] http://www.ritmourbano.net/2009/11/mi-mejor-radar-son-los-ninos-daddy.html

[3] http://www.malianteo.com/foros/f57/alexis-y-fido-compinches-de-camila-136898/

[4] http://www.wikiton.net/wisin-yandel-donan-25-000-dolares-a-habitat-for-humanity-of-greater-miami

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El empleo en un mundo globalizado


Por Gloria Inés Rincón

(30/09/2009)


Grandes son las transformaciones que está viviendo el mundo en las últimas décadas y que han conmocionado a los científicos de toda el orbe; estas se están dando especialmente con el calentamiento global y la globalización, lo que ha afectado las áreas económicas, política y social. En el aspecto socioeconómico, una problemática que ha surgido en los últimos tiempos se encuentra relacionada con el fenómeno de la globalización y el trabajo. Al parecer, existe una fuerte correlación entre los dos que es importante dilucidar. En el presente ensayo trataremos varios temas que ilustran y amplían el impacto que ha tenido la globalización en el mundo laboral; estos son: la globalización como tal, el trabajo y sus características, el valor del trabajo, la automatización y la tecnología, y por último, el capital y sus efectos.


Globalización

Aunque la globalización carece de una definición precisa, a pesar de que los sociólogos desde final de siglo XX han hecho un gran esfuerzo por tratar deconceptualizarla, Urtasun
[1] escribe que “La gran idea es que lo abarca todo desde los mercados financieros hasta el internet, pero que adolece de comprensión de la condición humana contemporánea. La globalización refleja una percepción muy común de que el mundo se está moldeando rápidamente hasta convertirse en un espacio social compartido por fuerzas económicas y tecnológicas y de que los desarrollos de una región del mundo pueden tener repercusiones profundas para individuos en otro extremo del planeta”. Lo que unos investigadores denominan globalización, otros lo consideran como el fenómeno de la mundialización. Así, Giddens[2] se refiere a la mundialización y la define como “la intensificación de las relaciones sociales en todo el mundo, por las que se enlazan lugares lejanos, de tal manera que los acontecimientos locales están configurados por acontecimientos que ocurren a muchos kilómetros de distancia y viceversa. La transformación local es parte de la mundialización y de la extensión lateral de las conexiones a través del tiempo y del espacio.” En cuanto a la Modernidad, se caracteriza por ser universalizadora no sólo en términos de su impacto global, sino en términos de conocimiento reflexivo fundamental a su carácter dinámico. Para Bauman[3], es la “Modernidad líquida”, es decir que se trata de circunstancias que requieren de un esfuerzo permanente por rearticular la cambiante condición humana en la que se hallan los individuos cada vez más individualizados.


El trabajo, problema fundamental

La primera vez que se utilizó la palabra “trabajo”, en el sentido de esfuerzo físico encaminado a la satisfacción de las necesidades materiales de la comunidad, data del año 1776. Un siglo después significaba el conjunto general de trabajadores y operarios que toman parte en la producción. En la actualidad, significa toda actividad corporal o intelectual que permite adquirir los medios necesarios para la satisfacción de las necesidades. En la mayoría de los casos, es la actividad realizada dentro del marco de una profesión u oficio. Esto implica que la principal fuente de riqueza y bienestar para el ser humano es la del trabajo. Una vez que se descubrió que el trabajo era la fuente de la riqueza, competió a la razón minar, drenar y explotar esa fuente de manera eficaz. Así, el desarrollo del trabajo durante diferentes épocas se llevó a cabo bajo diferentes modos de pensar y una forma de trabajo fue cambiada por otra. Hoy en día la riqueza que viene del trabajo y la fuente primordial de la riqueza se está acabando. -Esta riqueza se refiere al trabajo cuando no hay trabajo no puede existir la riqueza. Para entender este problema tendríamos que analizar las tasas de desempleo que han ido en aumento en todo el mundo especialmente en épocas de crisis económica como la que atraviesa Estados Unidos y muchos países del mundo. Cuando hablo de orden me refiero a forma de trabajo. Así, el trabajo de industrias, mano de obra, se cambió por el trabajo de tecnologías-. Por lo tanto, el mundo del trabajo está sufriendo una gran conmoción. Actividades que se consideraban desde hacía muchos años como trabajo regular, normalizado, están en los últimos años sufriendo importantes transformaciones. Dábamos por hecho que el desarrollo de las fuerzas productivas y la expansión de la esfera económica iban a liberar a la humanidad de las penurias habituales, como el hambre, la inseguridad del futuro, la injusticia sufrida por los dominados. Pero, según Gorz, “lo que se viene abajo es la utopía en la que, desde hacía siglos vivían las sociedades industriales y en consecuencia lo que entra en crisis es toda la circulación de los valores que regulan la dinámica social y el sentido de las prácticas.”
[4].En cambio para Diez, “Los problemas del trabajo son la consecuencia de las novedades espectaculares de la tercera fase del proceso de industrialización, de la globalización de la economía de mercado y de la inusitada importancia que ha alcanzado la mundialización del capital financiero”[5]. Ante estos planteamientos debemos preguntarnos si la globalización impone la deshumanización o precariedad del trabajo y la pérdida del valor del trabajo.

A decir de los procesos globalizadores incluyen una segregación, separación, exclusión y marginación social progresiva. Algunos visionarios y estudiosos de la sociología del trabajo, que han profundizado en el estudio de las diferentes etapas que este ha transcurrido, desde que su noción y su práctica se establecieron, y a la vez las han caracterizado, son enfáticos en afirmar que la sociedad laboral se acerca a su fin, y el trabajo convencional está desapareciendo a medida que las personas son sustituidas por tecnologías inteligentes. Al respecto, anota Beck: “en muy pocos años, tan sólo uno de cada dos empleados tendrá un puesto de trabajo fijo a tiempo completo. La otra mitad deberá arreglárselas batallando con las más precarias condiciones laborales
[6]. Se podría pensar que al sustituir personas por tecnologías inteligentes se deshumaniza el trabajo y se cae en la precariedad. Los contratos permanentes de trabajo, que eran parte del mundo industrializado, fueron lo común. Después la precariedad se da cuando los contratos ya no son permanentes y las jornadas laborales se reducen a la mitad del día o a una tercera parte. Estos tipos de contratos, con normas legales que los regularizan, reducen y amplían, reducen el tiempo laboral a meses y amplía a tres jornadas laborales diarias, pero cada jornada con salario mínimo. “Pague uno y lleve tres” parece que es la consigna para el empresario y, como la mayoría de productos de consumo, el empleo viene con fecha de vencimiento, lo que da lugar, por ejemplo, a “medidas tales como despidos instantáneos, sin causa justificada, contratos flotantes y la clase de empleo que socava el principio de ascenso mediante la evaluación permanente del desempeño.” Para más claridad, se puede traer aquí el caso del Brasil, analizado por Beck, quien anota que “en un país semiindustrializado como Brasil, los trabajadores dependientes con empleo a tiempo completo representan solo una minoría respecto a la gran masa de los económicamente activos. Abundan los vendedores ambulantes, los pequeños comerciantes y los pequeños artesanos[7]”. La mayoría vive en unas condiciones laborales precarias, ya que la permanencia por medio de cortos contratos es transitoria y pasajera. Estos seudo-empleados no tienen ni idea dónde estarán al año siguiente, ni si podrán cumplir con sus compromisos adquiridos. Así, se convierten en “nómadas laborales”. Pero no sólo este país llama la atención por las características de la población económicamente activa, pues el subempleo es una de las formas de subsistencia de muchos países latinoamericanos.
Otro elemento de la precariedad y deshumanización del trabajo no es solamente el tiempo. Éste se da por la falta de garantías contractuales, ya que en muy pocos casos se tienen derecho a seguridad social, pensión e indemnización al ser despedidos antes de la fecha de vencimiento. Estos están sometidos directamente a las fluctuaciones de la demanda. Por lo tanto, podría pensarse que la creciente tasa de desempleo de estos países no se puede atribuir solamente a crisis económicas cíclicas sino a los éxitos de un capitalismo tecnológicamente avanzado característico de la globalización Como consecuencia tenemos que mientras más relaciones laborales se desregularizan y flexibilizan, más rápidamente se transforma la sociedad laboral en una sociedad de riesgo.

Una sociedad en riesgo es aquella donde existe un alto porcentaje de desigualdad y ésta se puede medir según el coeficiente de Gini, que es el indicador que permite medir la desigualdad de ingresos en una sociedad. El valor que se obtiene de su medición, revela la equivalencia de la cantidad de ingresos que perciben los más ricos con respecto al ingreso que perciben los más pobres. Este coeficiente para los países de América Latina oscila entre 0. 48 a 0.57. Lo que indica que la concentración de la riqueza sigue en aumento. Lo mismo sucede en el caso especial de Colombia, donde este coeficiente desde el año 1993 ha pasado del 0.53 a 0.56 en 2004
[8] . Ahora bien, en estos países el desempleo se mantiene constante y el subempleo va cada vez más en aumento, lo que permite suponer que los procesos globalizadores intensifican las desigualdades, la deshumanización y la precariedad del trabajo, como lo afirman estudiosos del tema.


El valor trabajo

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Uno no ve lo que siempre está ahí, las cosas se perciben cuando desaparecen o se las quitan; cuando de repente la vida deja de comportarse de una forma común y corriente.. Entonces se va en busca del tiempo perdido, en busca del trabajo perdido y uno se pregunta qué pasó. Podría pensarse que al visualizar las acciones y los hechos ya no se encuentra ninguna explicación de racionalidad. Según Max Weber, una acción humana es racional y práctica cuando, según una lógica razonable tanto para el que actúa como para el que observa, y de acuerdo con los medios de que estos disponen, demuestran con garantías de seguridad que la meta de la acción se puede conseguir después de transcurrir un plazo prefijado si se aplican de forma económica los medios. Pero según él, también hay que tener en cuenta los diversos motivos de acción que no son racionales. Para el individuo, el trabajo es un fin por sí mismo, pero ya no encuentra los medios.

De manera que el siglo pasado fue prolífero en la producción de los medios: Medios abundantes para la consecución de fines. Unos abundantes medios acudieron en busca de los fines a los que pudieran servir. Medios fecundos para la consecución de trabajo, capital racional que generaba empleo. Sin embargo, los medios y los fines se han vuelto más difusos, dispersos e inciertos en este nuevo siglo. Los filósofos del Renacimiento dieron a los hombres el poder de hacer todo si lo querían. Los seres humanos son libres para crearse a sí mismos. Immanuel Kant escribió: todos nosotros estamos dotados con la facultad de la razón, ese fabuloso instrumento que nos permite comparar las opciones posibles y hacer nuestras elecciones individuales; pero ya no existe la facilidad de elegir un empleo. Las posibilidades de elección se vuelven mínimas. Debemos hacer una reflexión sobre la perdida de los medios para conseguir los fines. Al perder el trabajo se pierde, también, algo de nosotros mismos, que se relaciona con un todo social.

No sólo hemos perdido el trabajo sino los valores que este conlleva al poseerlo y sus implicaciones. Pero ¿qué implica poseer el trabajo? El tener un trabajo implica, como lo resume Urtasum: “1. la identidad a través del trabajo, 2. significado del trabajo: la ética del trabajo y 3. el reconocimiento social a través del trabajo
[9]. La identidad no es un asunto privado ni una preocupación privada. La forma de nuestro carácter social y, por tanto, de la sociedad que compartimos depende a su vez de la manera en que se enmarca la tarea de la individualización y en que responde a ella. Los grupos humanos definen su identidad a través del trabajo y este se inserta como un valor en la escala de valores del individuo. El empleado vive cualquier tarea como experiencia personal, como forma de relacionarse, de identificarse y ser identificado. Pero no solamente los escasos ingresos y “ganarse la vida” por medio del trabajo son el problema del individuo en una sociedad globalizada, sino que éste incluye una segregación, separación y marginación social en términos de exclusión, lo que incide en la precariedad del trabajo, ya que éste, como escribe Castel, es “un soporte privilegiado de inscripción en la estructura social[10]”. Es decir que el individuo es valorado en una sociedad en la medida en que es reconocido, se identifica y es identificado por ésta. Pero no solamente la valoración del individuo es lo importante del hecho de pertenecer a una empresa, puesto que ésta tiene una función integradora desde el punto de vista de la cohesión social.


La automatización en la sociedad global

La automatización y la tecnología son las características de la sociedad global. La globalización se halla relacionada con el desarrollo de las capacidades tecnológicas en particular en el área de la informática y de las comunicaciones. La inversión que más creció corresponde, en esta área, a los equipos que procesan información y al software. Las nuevas tecnologías les permiten a los inversionistas liberarse de la sujeción del espacio de cualquier parte del mundo, lo que posibilita incrementar los beneficios. Los beneficios se logran a través de la publicidad en línea y del mercado en línea. Estos juegan un papel importante en la mundialización de los mercados financieros que, superando los controles jurídicos y lo medios de comunicación, que han alcanzado la concentración en unos pocos grupos multimedia, se han unificado. Además, la configuración del espacio social global hace que surjan grupos sociales transnacionales que favorecen el proceso de universalización de pautas culturales a un rango simbólico común, alejados de territorios y tradiciones que distorsionan los valores. Por otra parte, la informática y las comunicaciones permiten la contratación de personal sin tener en cuentas las fronteras, ni las normas nacionales que regulan las diferentes los procesos de vinculación.

Ante el panorama que presenta la globalización, podemos preguntarnos específicamente qué sucede en el ámbito laboral con relación al empleo y la precariedad del trabajo. Para Beck, concretamente, las transformaciones del trabajo en todo el mundo remiten al protagonismo de una “sociedad civil realmente comprometida y empeñada”, que tampoco tendría fronteras, dado el gran parecido que se advierte en la evolución del trabajo en los denominados primer y tercer mundos. “La mundialización es a la vez una realidad porque existe una lógica económica en todo el planeta que asocia la libertad de circulación de mercancías, capital y personas, una bajada de ingresos del tráfico cualificado y no cualificado, un aumento de las desigualdades, una caída de tasa de crecimiento y, finalmente, una tendencia al estancamiento
[11]

Capital y trabajo

Según anota Bauman, “Habiendo soltado el lastre de la maquinaria voluminosa y las enormes dotaciones de las fábricas, el capital viaja ligero, sólo con equipaje de mano: una cartera, un ordenador portátil y un teléfono celular. Esta nueva característica de volatilidad ha hecho que el compromiso sea superfluo e imprudente al mismo tiempo: si lo hubiera, obstaculizaría el movimiento y se convertiría así en una restricción de la competitividad y limitaría las ocasiones de incrementar la productividad
[12].” Si se analiza la cuestión del empleo desde el punto de vista del capital, podemos decir que los problemas del trabajo son consecuencia de la globalización de la economía del mercado y de la inusitada importancia que ha alcanzado la mundialización del capital financiero.

Para poder establecer la naturaleza de las transformaciones del trabajo a escala mundial, es necesario conocer las implicaciones de las formas de producción que están teniendo en los distintos países y las diferentes formas de ganarse la vida con relación a la organización global mundial. Ursatun afirma que “no existe un mercado laboral global unificado sino una segmentación jerárquica del trabajo. El trabajo en la mayoría del mundo está todavía ligado al espacio concreto. Las empresas multinacionales también han resultado beneficiadas durante estos años de reorganización del capitalismo mundial y su participación en el PIB mundial, a su vez en aumento, no ha dejado de crecer. Estas empresas controlan dos tercios del comercio internacional. Gracias a las fusiones y adquisiciones realizadas en el mundo entero han acelerado el proceso de concentración y de constitución de oligopolios mundiales. La reestructuración del capitalismo, consumada en torno a los mercados financieros y a los movimientos de fusión-adquisición de las multinacionales bajo políticas gubernamentales favorables en materia fiscal, social y salarial se ha visto dada al crecimiento de la flexibilidad del trabajo. Así, se han favorecido también con las formas actuales de contratación de bajo salarios y que permiten que el individuo sea despedido sin costo alguno. Paralelamente, las tecnologías de la comunicación han proporcionado los medios para una reactivación del capitalismo mundial hasta ahora desconocida. La expansión de estas, junto con tecnología de la información, facilita la creación de redes a escala global originando formas de organización y de gestión.

Por otra parte, la internalización del trabajo acentúa la degradación del mercado nacional. Las empresas extranjeras subcontratan en países donde el costo de mano de obra es varias veces más barato; lo común es que contraten únicamente por el salario mínimo y durante un tiempo corto. En un primer momento esto afectó a los empleos semicalificados y a las industrias tradicionales como las textileras en países desarrollados, pero en general toda labor que implica mano de obra barata es contratada en el lugar donde más conviene. A la vez, la tecnología genera aumentos débiles de la productividad, por la rapidez de los procesos, que no puede controlar el trabajador y que suprime más empleos que los que crea.

Entonces, a través de este análisis podemos afirmar que los procesos globalizadores han tenido efectos a nivel mundial en algunas partes del mundo. Estos efectos se han visto reflejados en el trabajo, que ha tomado diferentes formas con una rapidez inusitada, y por ende en los valores que este conlleva para el individuo. La automatización y la tecnología han sido factores que han permitido que esto ocurra. Por otra parte, el capital que se había mantenido presente en las diferentes etapas de la industrialización, con la mundialización o globalización se manifiesta de diferentes formas y ha utilizado los medios que esta última le ha proporcionado para incrementar su avance y concentración en todo el planeta.


[1] Urtasun, Las transformaciones sociales en un mundo contemporáneo. España: ediciones Verbo Divino. 2004
2 Giddens, A. Consecuencias de la modernidad, Alianza Madrid, 1994. p.66
3 Bauman , La globalización consecuencias humanas

[4] Gorz, A., Metamorfosis del trabajo. Búsqueda del sentido, Madrid: Fundación Sistema. p.20

[5] Diez, F., Utilidad, deseo y virtud. La formación de la idea moderna del trabajo. Barcelona: Península, p. 12
[6] Beck, U., Un nuevo mundo feliz. Barcelona: Paidos, p. 10
[7] Ibidem, p.10
[8] Fuente DNP - MERPD
[9] Ursatun, Op.cit., p.160
[10] Castel. M., La red y el yo, en La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Madrid: Alianza, 1977 p.15
[11] Beck, Op.cit.p.
[12] Bauman, Z. La Sociedad individualizada. Madrid: p.37

lunes, 10 de agosto de 2009

ARTE Y MENTE EN UNA CULTURA: ENCUENTRO DE GENERACIONES



Por Pedro Mora (8/12/2008)




"Por la televisión
De una cara conocida se pasea el culo
Rueda desesperadamente de canal en canal
Busca un trabajo seguro.

Hay rumores de radio
Que con voz sensual apuestan por la guerra
Improbable o lejana, puede que mundial
Mejor estar alerta…"
(Bossé, M. 1997, Laberinto)



Hay palabras que cobran vida solo con el hecho de pronunciarlas, hay otras que desnudan la razón o el pensamiento para que todo se vuelva arte. A través de los años, el ser humano siempre ha estado ligado al arte, a la literatura, a la poesía, a la música, a la pintura, a la escultura, a la danza, al teatro y hasta a la locución; todas estas hacen parte de ese legado tan importante que generaciones atrás plasmaron y que las de hoy quieren reinventar; para algunos de manera preciosista y para otros, se diría, de forma casi vulgar. Lo cierto es que no existe la persona que tenga la última palabra para desafiar al arte y afirmar, por ejemplo, que una obra es mejor que otra.

Cuando uno se sienta a reflexionar sobre lo que otros han hecho, se imagina que todo está resuelto, que no hay nada por hacer, nada más por construir, inventar e investigar. Pero salta siempre el interrogante, ¿qué puedo yo hacer?, ¿qué puedo crear?, ¿qué puedo imaginar? Lógicamente no todo está dicho y la última palabra sobre la verdad en el arte no está escrita; sencillamente todo cambia o se transforma y prácticamente sin pensar aparecen de manera casi repentina ideas nuevas, que nos ayudan a mejorar no solo como personas, sino además como una sociedad que quiere una y otra vez volver a nacer y nacer para quién o para qué, para ese arte que es vida.

Compenetrado con esa nueva ola de generaciones, se puede uno dar cuenta de que ellos son una aventura, y una aventura opuesta a la de los abuelos y padres, e incluso en lo personal; estas generaciones permiten reconocer que los medios de comunicación son vivo ejemplo de consumo, no de arte, no solo material sino intelectual, debido a que todo lo que ves tienes que comprarlo y, de hecho, si no estás a la moda para qué sirve vivir: hay quienes dicen que si eres virgen, no fumas, no tomas cerveza y “no metes porrito”, así sea de vez en cuando, tu vida no tiene sentido y, por ende, no la estás disfrutando.
Ejemplo nítido para las generaciones nuevas son los teléfonos móviles (celulares), con el argumento de la vida y la prisa continua por esquivar el miedo al qué dirán, no se les permite que se conciban la vida sin este instrumento de comunicación. Parece ser que así como es necesario usar el cepillo de dientes a diario, tomar por lo menos un vaso de agua, ducharse o simplemente descansar, el móvil se convirtió en herramienta necesaria para el diario vivir; y eso no es lo único, aparentemente te hace sentir bien como persona, como gente de bien, te da poder y dominio sobre los demás, en definitiva el invento del móvil, para muchos, parece ser el punto clave en el arte.

A todo esto surge una nueva pregunta, ¿hay una continua pérdida de identidad? ¿en dónde colocar los buenos gustos por la vida, tales como caminar en las mañanas y no tener que salir corriendo como mosca que lleva el viento para dejar el bebé en casa de la abuela? Leer un buen libro, pero no sentado frente a un ordenador, más bien poder sentirlo y disfrutarlo en tus manos, y que sea el deleite de la imaginación y de los ojos, para ser transportado a sitios totalmente desconocidos, eso es arte; orar en las noches, en lugar de tirarse y estrellarse a grito vivo en un estadio después de un concierto de hip - hop, de metal o después del partido dizque del “equipo del alma”, o el simple hecho de saludar amablemente con un “hola preciosa, ¿cómo estás?”, y no con un “¿quiubo marica, cómo le va?”, vaya que eso es arte, y arte en el alma.

Pero no todo para aquí, por qué no sentarse a deleitar la música a través de una consola (permitir que ruede el disco con ese clásico vaivén del comienzo) o simplemente en el casete o cd, y así poder disfrutar de cada una de las piezas musicales que componen todo un disco, en vez de estar cambiando de emisora o de canción en canción “como alma que lleva el diablo”, y vuelvo a decir que eso es arte; por qué no dejar que nuestros pies dancen sin parar por medio de esos vallenatos ochenteros (aunque reconozco, no me gusta el vallenato), o de una buena salsa de finales de los setenta, de una baladita americana o simplemente de esos clásicos tropicales que pusieron a bailar a nuestros padres y abuelos (claro también cuenta la música merengue de hoy que aún conserva un aire nutrido de ritmo y folclore).

Opuesto a la idea anterior, no merecen nuestros oídos el sonsonete, cuchicheo o ruido de ese “regetón” confuso y bullicioso que transita por las aceras de la ciudad y que solo trata de opacar la belleza de una mujer, que se convierte en machista y stereosexual, que siempre apunta a un “rico paputo rico”, o un “rico papito rico”, o tal vez a un “mételo, papi, mételo”. Vamos, que estoy seguro muchos nunca tendríamos los cojones suficientes para sacar a bailar a una dama a punta de groserías, menos tan “apellizcados” y dedicándole esas letras; creo menos que una chica permita que le dedicase un “enchúfamela, acéitala y préndela….” pregunto, ¿esa música será arte?

Alguien podría catalogar a este escritor y a partir de sus experiencias como docente, traductor y neurólogo del alma como a un abuelo, viejo, tonto y ridículo, que no encaja con los estereotipos de esta sociedad moderna, pero prefiero poner en tela de juicio mis conceptos, llámense anticuados o sonsos, antes de que se pudra mi alma y no se desahogue.

Contaré que el otro día se subió al autobús una pareja de chicos que parecían muy enamorados, pero tan enamorados, que casi se comen a besos en mis propias narices, y sigo preguntándome, ¿dónde va el arte? ¿por qué no abrir un espacio para la intimidad, para desahogar palabras tiernas y sinceras, para dejar que la sangre fluya y el corazón se abra de par en par? ¿por qué?

Precisamente, valores como el respeto, la honestidad y el autoestima parecen desaparecer de nuestras calles y el derecho a la intimidad y a amar se convierten en derecho a hacer lo que te venga en gana en plenas avenidas, y lo peor de todo, sin importar contextos o ambientes apropiados; no sé si tenga que ver el mismo hecho del desempleo, aunque no quiero meter mis argumentos en asuntos de política por lo mismo apolítico que soy, pero quizás la gente ya no ve lugar para encuentros amorosos, y por lo mismo como son tan caros los arriendos, el alquiler de una habitación, qué sé yo, no cabe la duda para desaforadamente entregarse al compás del amor en un ascensor, en una cabina telefónica o hasta en el “campus de la universidad”. Vuelvo a rondar, ¿dónde quedó el arte de amar?

Ahora, no todo lo que se pinta como arte tiene un precio y una medida a saber. Escuchaba por la radio cómo un novísimo escultor y pintor colocaba a un perro en un museo como trofeo de arte mientras el pobre animal no comía ni bebía agua por varios días, ¿será arte en verdad?, como lo es el hecho mismo de nutrir mi estomago con un perro caliente, un emparedado, unos “corn – flakes” y una lata de gaseosa marca XXX, en lugar de consumir un buen plato de sopa con rica costilla, papa y verdura, o un pocillo de chocolate con arepa; todo ello a costa de bajar unos kilos, de guardar la figura, o por qué no, porque la idea es hacerme modelo profesional. ¿Seré inoportuno al mencionar que las quinceañeras ya no piden una fiesta tradicional?, la respuesta es no; piden cirugía plástica para agrandarse lo que aún no se ha agrandado ni ensanchado.

Quizás el lector juzgará si estaré más entregado al arte o por el contrario estoy muy alejado del mismo. Existe otra simple razón, el modo de vestir apropiado bajo las influencias de consumo de tal cual marca, te hacen ver como la mujer o el hombre que hay en ti; sabía amable lector que ahora se deja entrever del trasero de cualquier mortal, aquella raya púrpura que baja al límite de la gloria, de lo prohibido y más deseado, porque parece ser que dejar ver el color de los “chochos” (es decir de los calzones) y aquella efímera pero motivadora rayita, es influencia del arte; en otras épocas eso era asunto de pareja, de dos, y como hablaba la canción: “Grita al mundo, rompe el aire hasta que muera tu voz, que el amor es un misterio y que importa sólo a dos; correremos por las calles , gritaremos tú y yo, que el amor es un misterio y que importa sólo a dos” (Casal. L. 1997. Pequeños y grandes éxitos).


Aún ejemplos más claros de arte se apuestan en los comerciales o cadenas radiales cuando presentan a una chica sensual, o no sé si la llamarán sexual, para presentar una marca de cerveza, una caja de leche o una goma de mascar; incluso en los videos musicales para vender el producto, llámese disco, DVD o sencillo promocional, solamente acuden a cosas vulgares y no salen de arrumacos en una cama, en una tina o por qué no en el jardín de la casa. Valga la pena aclarar que incluso los comerciales de toallas higiénicas alardean con que las mujeres tienen sangre azul o verde como las plantas y en vez de mostrar su uso “enseñan” cómo y con qué usarlas.

A diario con los medios de comunicación se ha estropeado el buen uso incluso de la ortografía; si alguien se comunica con vos, vía Internet, parece no importar el uso de mayúsculas ni en nombres propios, lo cual ofende irremediablemente según sea el lector y eso sí que da vergüenza al arte; de hecho la gente ya no sabe ni expresarse, hacen uso del inglés como novedosa alternativa, y para todos aquellos escépticos, recordaremos que no es celular, sino teléfono móvil, que no es computador sino ordenador, que no se dice /di-vi-di/, sino /de-uve-de/, que no es el /ci-di/, sino el /ce-de/, que no es el “roast beef” sino “la carne tierna o carne asada”; para colmo de males algunos usan palabras que no corresponden ni siquiera con la pronunciación del habla inglesa, todo por comentar que anda a la vanguardia del mundo; es el caso de los walkie talkie, la mayoría dice /ouki toki/ o el caso del “round boy” de la Primera de Mayo, que lo pronuncian como el /ron boy/, en vez de decir magistralmente en castellano, la glorieta, el círculo, giro, vuelta, ronda, la oreja de la Primera de Mayo (dar vuelta o doblar la esquina en otros contextos).

Desde luego que no quiero pasar por alto la poesía hecha canción en una “tele – bobela” o en un reality, y no es que me detenga a observarlos y no encuentre algo de arte, pero sólo con escuchar comerciales se enloquece hasta el más cuerdo; las novelas y seriados carecen de fuerza en sus propios títulos, para semejanza del buen vestir de las palabras encontraremos algunos tan calientes y emotivos como “La marca del deseo”, “Novia para dos” (por cierto muy sugestivo), “Desafío” (no me acuerdo del resto), “Muñoz vale por dos”, “El último matrimonio feliz”, que no creo sea el caso de la profe de este curso de Redacción de ensayos, porque parece ser que generaciones próximas no sabrán ni de casualidades conyugales. Pero faltan; vamos con otros claros ejemplos, “Aquí no hay quien viva” (y allá mucho menos), “Vuélese si puede” y “Duro contra el muro”, pero eso sí, no olviden que para que haya sexo, digo arte, “Hay con quien”; y eso que no he hablado de títulos de novelas que ya pasaron por nuestra tele, como “Todos quieren con Marilyn”. Sabiendo esto, seriamente, amigo lector, estoy pensando en el lanzamiento de mi propia novela, un título poco común y que será de seguro un best-seller, su nombre “Todas quieren conmigo”.

Pero no quiero alargar más este tratado psicológico-artístico- sentimental, no quiero hacer diferencia con lo escrito por otros y lo entredicho por otros más, no quiero cambiar el mundo con las horas dedicadas aquí, mucho menos herir la susceptibilidad del lector, sólo espero que mis palabras derramen arte sobre la mente y cuerpo de quien quiera encontrar su propia voz; quiero dejar las puertas abiertas para quien quiera servirse de él y para quien desee vestirse con él; espero hayan explorado momentos como éste en su largo vivir, para seguir alimentando la esperanza de crecer en paz, de construir un mundo mejor, porque al final del final, el tiempo pasa y no en vano somos iguales, vivimos en un mismo mundo, en un mismo país y estamos envueltos en la misma novedad.